Para qué definir el propósito de un negocio y cómo hacerlo

Definir-un-propósito

El propósito, una pieza fundamental para los negocios de hoy

Si has leído mi artículo sobre corpsumers, ya estás al tanto de que los consumidores están (estamos, que yo también lo soy) transicionando hacia una forma de comprar más sostenible (en todo sentido), consciente y emocional. Sin más remedio, las empresas de siempre y los negocios de ahora se han visto envueltos en repensar, expresar, o alinear su propósito con su actividad económica, porque es que así es como los consumidores quieren gastar su dinero: quieren comprar propósitos, causas, valores.

Ya tenemos claro que sí, es necesario definir un propósito; pero no solo eso, también debe incluirse a todas las acciones de la empresa, desde las estrategias de marketing hasta el trato a los empleados. Es decir, debe empapar a la empresa, debe colarse por cada grieta posible. 

“El propósito ciertamente no es solo una cuestión de marketing o el posicionamiento de la imagen de una marca. El propósito debe afectar todos los aspectos de la empresa «. Raj Sisodia

Para qué definir el propósito de tu negocio

Los negocios con propósito crecen más rápido

Y esto no lo digo yo, lo dicen los números: Un 58% de las empresas con un propósito claramente definido (y comunicado) han experimentado un crecimiento de un 10% o más en los últimos 3 años. Por su parte, solo un 42% de las empresas con un propósito no definido han crecido de forma similar. Además, los negocios con un propósito fuerte tienen hasta un 50% más de probabilidades de expandirse de forma exitosa a nuevos mercados.

Automotivación

Como dueño de una empresa, sin importar la instancia en la que te encuentres (emprendimiento, pyme, lo que sea), necesitas encontrar formas de mantener la motivación. Por más que tu negocio sea exitoso en cuanto a números y factures miles de dólares al mes, llegará un momento en el que eso no será suficiente. Si esa actividad responde a un propósito mayor, alineado con valores e ideales que te representan, te será mucho más cuesta abajo crecer con tu negocio, motivarte y encontrar inspiración para seguir tu trabajo día a día.

Marcar una diferencia en la vida los empleados

El trabajo significativo trae mucha satisfacción a los empleados; incluso, un gran porcentaje de la sociedad trabajadora de hoy prefiere sentirse a gusto con el propósito y el ambiente de la empresa que un salario mayor (cosa que, hasta hace unos años atrás, se creía impensable). Incluso tus empleados (o colaboradores freelance) pueden terminar siendo de los promotores más fieles de la marca, porque sentirán que no solo la apoyan, sino también difunden aquello por lo que trabajan cada día.

Clientes más fieles

El propósito y los valores de una marca, si bien comunicados están, son los que, valga la redundancia, marcan la diferencia e inclinan la decisión de compra. Así, cuando un cliente vuelva a elegirte, más allá del producto o servicio que le hayas ofrecido (con su buena calidad, rapidez en el envío, y todo lo que hace a una buena experiencia), lo hará, principal y emocionalmente, por el propósito que transmites, por cómo lo haces sentir parte de él.

¿Las personas comprarán productos solo porque la marca tiene un propósito? Generalmente… no. Necesitan obtener beneficios específicos y tangibles de lo que sea que compren. *Si no sabes cómo hablar de los beneficios de tu producto o servicio, revisa este artículo de Luciana Chippano.

La fidelidad hace que, más temprano que tarde, tu marca tenga una comunidad que la sustente y la siga, incluso cuando saques productos o servicios que no sean especialmente para cada uno de ellos.

 

Millennials a la vista

Los millennials, junto con la generación Z, ocupan cada día una porción más grande de los consumidores, y su poder está en constante aumento. De hecho, diversas investigaciones afirman que este sector de la sociedad está más predispuesto a darle su dinero a marcas que aporten al cuidado del medioambiente o que promuevan causas, propósitos o valores que los identifiquen. 

Un estudio realizado por IBM afirma que los consumidores están dispuestos a pagar más dinero por un mismo producto a una marca que sea auténtica, transparente y con un impacto positivo en el medioambiente”.

Una marca congruente

El propósito es, junto a los valores del negocio, la brújula, la guía que te orienta hacia dónde ir y qué decisiones tomar. Para crear una comunidad que siga y empatice con una marca es fundamental no solo tener un propósito y comunicarlo, sino también ser congruente y consistente. Si cada día cambias tu propósito o comunicas de forma diferente, del otro lado se sentirá que hay poca congruencia, y donde no hay congruencia, tampoco hay conexión.

En conclusión

¿Cuál es el propósito de tu marca? Más allá de generar riqueza, ¿para qué existe tu marca en el mundo y en la vida de cada consumidor que la elige?

Define tu propósito, pero no te olvides de él a la hora de pensar la comunicación de tu negocio, puesto que si solo lo conoces tú… de nada sirve.

Si aún estás perdido en el asunto y no sabes cómo y por qué hacerlo, descárgate mi guía gratuita para poner en valores y humanizar tu negocio.