Crea una propuesta de valor para transmitir tu diferencial

copywriting - candelaria

Resaltar lo que tu negocio tiene de diferente es lo que te hará destacar sobre los demás. Puedes hacer que sea especial y singular. Siempre y cuando, pienses primero en  tu cliente.

En este artículo, te enseñaré a descubrir lo mejor que tiene tu negocio, transformarlo en una propuesta de valor y por último, comunicarlo a tu cliente ideal.

 

Identifica tu diferencial

Todas las marcas pretenden sobresalir del resto. Continuamente se busca ser diferente, despegarse de la mayoría y de llamar la atención para distinguirse.

No se trata de ser diferente por el solo hecho de ser distinto. Lo que hará que tu marca se destaque será poder brindarle a tu cliente algo especial que sea beneficioso y valioso para él.

“La marca más importante hoy es el ser humano”.

                                                                           Andy Stalman

 

Encuentra tu diferencial con copywriting

En copywriting apela a que cada negocio encuentre su diferencial. Para ello, resulta necesario que identifiques qué puedes ofrecer de diferente y útil con tu negocio en relación al resto y logres reunirlo en una propuesta de valor.

Como afirma Samuel Parra en su artículo “Sin propuesta de valor, no hay negocio”, la propuesta de valor debe ser redactada

“en un lenguaje que conecte con el cliente y que respete la personalidad de la marca”.

 

Define tu propuesta de valor

La propuesta de valor está formada por varias frases que resumen los puntos fuertes de tu negocio y, sobre todo, los beneficios que tu cliente obtendrá de tus productos o servicios.

Según Peter Sandeen en su artículo “Secretos del copywriting: el poder de una propuesta de valor fuerte”, 

“una propuesta de valor es una colección de las razones más convincentes por la que la gente debe comprar o contratar tu producto o servicio”.

 

Dirígete a tu cliente ideal

Tu propuesta de valor va dirigida a tu cliente ideal. Es decir, tu producto o servicio está pensado para un público con determinadas características. Tu producto es perfecto, adecuado, valioso para ese cliente llamado ideal.

Como afirma Florencio Martínez en su artículo “Cómo construir una propuesta de valor rompedora”

“¿Alguna vez has sentido que un producto es para ti? Pues, eso es lo que debes hacer sentir a tu cliente ideal”.

Si tu propuesta es demasiado general y va dirigida a todos, no le llegará a nadie. Tu cliente ideal irá en búsqueda de una propuesta con la que logre identificarse y sentir “esto es para mí”, “esto es lo que me hace falta”, “esto es lo que estoy buscando”.

 

Construye tu propuesta de valor en 3 pasos

Mira a tu negocio

En esta primera etapa, tienes que mirar a tu negocio y detectar qué es lo mejor que tienes para ofrecerle a tu cliente. Siempre haciendo foco en lo que tu cliente ideal está buscando y necesita.

Es un momento para ser autocrítico y pensar en las soluciones que le aportan tus productos o servicios a tu cliente y en lo que tu negocio hace para crear lazos de confianza y lealtad con sus clientes.

Investiga la competencia

Es muy importante que investigues las opciones de tu competencia. Nunca para copiar sus propuestas de valor, sino para que ese conocimiento te permita mejorar la tuya y optimizarla.

Como afirma Mark Kersteen en su artículo “Diferencia de marca: 7 métodos probados para destacarte” debes ponerte en la posición de tu cliente adquiriendo tus productos o servicios. Al recorrer ese mismo camino, podrás comprenderlo. 

Reformula tu propuesta de valor

Después de haber conocido las propuestas de valor de tu competencia y también haberte puesto en la piel de tu cliente, estarás listo para reformular tu propuesta de valor.

Seguramente con toda esa información tendrás más claridad de lo que tu cliente necesita y de las opciones que están disponibles. Todos estos elementos te permitirán optimizar tu propuesta con una perspectiva más realista.

 

Redacta tu propuesta de valor 

En esta instancia ya tienes tu propuesta de valor, pero necesitas redactarla para transmitírsela a tu cliente. Las siguientes pautas de copywriting, te ayudarán a encarar esta tarea:

 

  • Sé conciso: Intenta resumir tu propuesta de valor en unas pocas frases. Según Florencio Martínez

“tiene que contener de 3 a 5 frases que lo integren todo”.

  • Incluye los siguientes elementos: Tienes que contar a quién va dirigida (cliente ideal), el producto o servicio que ofreces (solución) y los resultados de usar tu producto o servicio (beneficios).
  • Usa el tono conversacional: Recuerda que le estás contando tu propuesta de valor a tu cliente ideal. Te estás dirigiendo a una persona que está del otro lado buscando una solución.
  • Mantiene la voz de tu marca: Si la voz de tu marca es inspiradora y cercana, tu propuesta de valor también debe serlo. No pierdas tu voz porque forma parte de la identidad de tu marca.

 

Comunica tu propuesta de valor

A esta altura, ya has descubierto y construido tu diferencial, por lo que ya puedes dar el gran paso de comunicarlo. A continuación, te presento tres pautas que te ayudarán a saber cómo empezar a transmitirlo y potenciarlo.

1) Muestra tu propuesta de valor en tu página principal

Tu propuesta de valor debería ocupar el lugar central de tu home. Aquel que visita tu página debe saber enseguida el servicio que ofreces, el beneficio que obtendrá y qué tienes de especial para comprar tus productos o contratar tus servicios.

Piensa que, si logras conectar con tu cliente con tu propuesta, seguramente recorrerá otras secciones de tu página porque le interesará saber más de ti. Por eso, es tan importante que esté bien visible en tu página de inicio.

2) Proyecta tu propuesta de valor a todo tu negocio

Florencio Martínez aconseja inyectar tu propuesta de valor en todo tu negocio: en el email marketing, en el branding.  Además de tenerla en cuenta en la elaboración de las descripciones de tus productos o servicios.

Si tu propuesta de valor está bien formulada y presente en todo tu proyecto empezarás a hacerte conocer, crear vínculos y atraer a tu cliente ideal haciendo hincapié en los puntos fuertes de tu negocio que lo diferencian de la mayoría.

3) Crear contenido relevante a tu propuesta

Una buena manera de reforzar tu propuesta de valor es crear contenido relevante. Además de aportar valor a tu cliente, estarás reafirmando tu propuesta.

Por ejemplo, si tienes un proyecto en el que se dictan cursos de meditación, y tu propuesta de valor es mejorar la calidad de vida de las personas a través de ella, puedes incluir contenidos que muestren los beneficios de meditar.

 

Tu propuesta de valor será uno de los pilares de tu negocio que te ayudará a conocerlo mejor y a ser consciente de tu diferencial para poder comunicárselo a tu cliente ideal.

El propósito de tu negocio puede ser tu gran diferencial. Pensar siempre primero en tu cliente y en brindarle lo mejor puede ser la razón más importante por la cual te elijan.

“La gente no compra lo que haces, sino por qué lo haces”.

Simon Sinek

 

¿Y tu, ya has construido tu propuesta de valor?

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